Te escribo nuevamente
Te escribo nuevamente
desde una esquina de este paisaje
agazapado en la tristeza
de un banco cualquiera.
Aquí, en este instante
en el que todo me sabe a poco
y a lo mucho que te extraño.
Esta fría tarde
tan cerca del invierno
con sus ramas desnudas
y el tiempo
queriendo separarnos
como una inmensa desesperación
clavada en los cuchillos del olvido.
Quien sabe si a estas horas
caen también sobre ti
los pétalos marchitos
de aquel rosal que cultivamos.
Hoy sábado, en un asedio de melancolía,
entre el cercano rumor del tráfico,
te nombro de nuevo
desde este jardín inquietante
donde navego a la deriva.
Carlos Gargallo (c)
